Ámsterdam en familia

La pequeña y acogedora capital de los Países Bajos ofrece gran cantidad de propuestas para el ocio en familia, incluso en algunos de los hoteles tienen servicio de guardería y actividades infantiles dejando tiempos de descanso para los padres.
Tus hijos podrán practicar inglés ya que la mayoría de las personas en Países Bajos hablan este idioma con gran fluidez, una buena forma de aprender pasándolo bien.

La mejor manera de moverse en familia suele ser el tranvía, con el que se conectan todos los puntos de la ciudad, y aunque no es la opción más económica si es la más cómoda y rápida. 
Otras opciones serían: 
la bicicleta, un medio de transporte sano y divertido aunque con el que hay que tener una mayor precaución, 
los autobuses, que circulan por las zonas más turísticas de la ciudad o 
los paseos en barco por los canales.

En cuanto a museos podríamos ir con los niños a cualquiera de ellos, pero sin duda el más recomendado es 
el museo NEMO, donde la ciencia se expresa de la forma más divertida. Además en su tejado hay una terraza que en verano se convierte en una falsa playa desde la que se puede ver la parte histórica de la ciudad. 
En el Zoológico ARTIS podrán conocer una enorme variedad de especies animales en sus propios ecosistemas.

Para aquellos niños más mayores y curiosos os recomendamos la visita a: 


el Tropenmuseum, donde conoceréis las antiguas colonias holandesas y podréis visitar lugares extraordinariamente exóticos
la Casa de Ana Frank, es el museo más visitado de Holanda. Es posible reservar online, o ir después de las 15.30 y hacer una larga cola hasta poder entrar
el Museo Van Gogh y la plaza de los museos, donde se ofrecen, sobre todo en verano, cantidad de actividades al aire libre.

Para visitantes habituales de museos, es conveniente comprar una Museumkaart, que permite visitar ilimitadamente 400 museums durante un año. Especialmente para jóvenes de hasta 18 años es muy conveniente.